Por pura diversión. El fenómeno Sleeveface empieza a inundar la red, los medios de comunicaión y las redes sociales de fotografía. Nos ha pillado a todos por sorpresa aunque Campañas de publicidad y diseñadores no han tardado en unirse a esta peculiar tendencia de expresión artística, cuyo origen está en Gales (UK). La ciudad de Cardiff, se ha convertido en la cuna del arte cómico más disparatado y original jamás imaginado. Aunque nunca hayas oído hablar del término Sleeveface, es fácil que puedas intuir lo que significa. Seguramente hayas visto spots o carteles en los que la gente se divierte poniéndose las carátulas de los antiguos LP's sobre la cara u otras partes del cuerpo a modo de máscara y simular así la apariencia de otros personajes en diversas situaciones. Pues bien, esta singular actividad comenzó el pasado año como pura diversión en un local del centro de Cardiff llamado Buffalo Bar, cuando su DJ Carl Morris, empezó a bromear y a jugar haciéndose fotos con las carátulas de los discos. Y el juego no tardó en adquirir una asombrosa popularidad. Morris y su amigo John Rostron, comenzaron rápidamente a sacarle jugo a la historia experimentando con miles de portadas y fundando su propia web Sleeveface.com. En diciembre publican su primer libro: Sleeveface: Be the Vinyl, by Carl Morris and John Rostron (Artisan).Puedes ver una enorme Galería de Imágenes con la tendencia Sleeveface en Flickr













En la era del "Made to Measure" donde todo el mundo desea personalizar su vida para diferenciar y distinguirse del resto, surgen historias dignas de contar como la de Sheri Schmerzer, una ama de casa americana que vió cómo su idea se conviertió en el éxito rotundo que cualquier emprendedor desearía alcanzar en el más recóndito de sus sueños. Y no es para menos, porque cuando leemos estas historias descubrimos que las ideas más sencillas, son siempre las mejores. Algo tan simple como rellenar los agujeros de los famosos "














Couture Collection



Eran los años de la Dolce Vita, cuando la aristocracia se mezclaba con el cine, los playboys y los capos de la industria cinematográfica, "con el puro y mero objeto de divertirse". Un mundo irrepetible, que podemos ahora revivir gracias a la muestra fotográfica de una de sus protagonistas: Marina Cicogna. Sus fotos son el testimonio de una época en la que todo lo que era extraordinario parecía simple y eterno. Era la Dolce Vita. 








El Arte sobrevive.









